Dra. Dolores Ramos Bello

Esclerosis sistémica

La esclerosis sistémica, también conocida como esclerodermia, es un trastorno autoinmune que afecta el tejido conectivo de la piel y los órganos internos. Se caracteriza por el endurecimiento de la piel y puede provocar daño en los órganos como los pulmones, el corazón y los riñones.

¿Qué partes del cuerpo afecta?

  • Esclerosis sistémica limitada: Se caracteriza por afectar principalmente la piel de las manos, cara y brazos, así como los órganos internos como el esófago y los pulmones. Puede presentar fenómeno de Raynaud y calcinosis cutis.
  • Esclerosis sistémica difusa: Afecta una mayor extensión de la piel y puede involucrar órganos vitales como el corazón, los pulmones, los riñones y el sistema digestivo. También puede provocar fibrosis pulmonar y daño renal.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la esclerosis sistémica implica:

  • Evaluación clínica por un reumatólogo
  • Pruebas de anticuerpos específicos (como el anticuerpo anti-centrómero y el anticuerpo anti-topoisomerasa)
  • Pruebas de función pulmonar
  • Biopsia de piel o de órganos afectados
  • Pruebas de imagen como tomografía computarizada (TC) o ecocardiografía

¿Cuáles son las causas de Esclerosis sistémica

La causa exacta de la esclerosis sistémica no se comprende completamente, pero se cree que implica una combinación de factores genéticos y ambientales que desencadenan una respuesta autoinmune anormal.

¿Qué sintomas presenta?

Los síntomas pueden incluir:

  • Endurecimiento y engrosamiento de la piel
  • Fenómeno de Raynaud
  • Dificultad para tragar
  • Reflujo ácido
  • Dificultad para respirar
  • Fatiga
  • Dolor en las articulaciones
  • Úlceras en los dedos de las manos o pies
  • Hipertensión pulmonar
  • Problemas cardíacos o renales

¿Cuál es el tratamiento de Esclerosis sistémica?

Si bien no hay cura para la esclerosis sistémica, el tratamiento se centra en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Puede incluir:

  • Medicamentos para reducir la inflamación y la rigidez de la piel
  • Medicamentos para dilatar los vasos sanguíneos
  • Terapia física y ocupacional
  • Tratamiento de los síntomas específicos de los órganos afectados
  • Manejo de la presión arterial y otras condiciones asociadas

¿Con qué enfermedades se puede confundir?

La esclerosis sistémica puede parecerse a otras enfermedades del tejido conectivo, como la dermatomiositis, el lupus eritematoso sistémico y la artritis reumatoide. Sin embargo, cada una tiene características distintivas que ayudan en el diagnóstico diferencial, como los anticuerpos específicos y los órganos afectados.

Preguntas frecuentes acerca de Esclerosis sistémica

La esclerosis sistémica puede desarrollarse en personas de cualquier edad, pero es más común en mujeres que en hombres, generalmente entre los 30 y 50 años. Además, aquellos con antecedentes familiares de la enfermedad o exposición a ciertos factores ambientales pueden tener un mayor riesgo.

Sí, la esclerosis sistémica puede provocar una serie de complicaciones graves, que incluyen daño pulmonar, enfermedad cardíaca, hipertensión pulmonar, problemas renales, úlceras digitales, y dificultades en la digestión y absorción de nutrientes. El manejo adecuado y el tratamiento temprano pueden ayudar a prevenir o reducir estas complicaciones.

La esclerosis sistémica puede afectar el embarazo, aumentando el riesgo de complicaciones como aborto espontáneo, parto prematuro, hipertensión inducida por el embarazo y retraso en el crecimiento fetal. Es importante que las mujeres con esclerosis sistémica trabajen en estrecha colaboración con su equipo médico durante el embarazo para garantizar un resultado favorable.

El pronóstico de la esclerosis sistémica varía según la gravedad de la enfermedad y la respuesta al tratamiento. Algunas personas pueden experimentar una progresión lenta de la enfermedad con síntomas manejables, mientras que otros pueden experimentar una enfermedad más grave y complicaciones. Un manejo médico adecuado y un seguimiento continuo son esenciales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida.

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