Dra. Dolores Ramos Bello

Vasculitis sistémica

La vasculitis sistémica es un grupo de trastornos autoinmunes que provocan la inflamación y daño de los vasos sanguíneos en todo el cuerpo. Esta condición puede afectar vasos de todos los tamaños, desde pequeños capilares hasta grandes arterias, y puede comprometer el flujo sanguíneo a diversos órganos y tejidos.

Existen varios tipos de vasculitis sistémica, que se clasifican según el tamaño de los vasos sanguíneos afectados y la gravedad de la enfermedad. Algunos de los tipos más comunes incluyen:

  • Granulomatosis con poliangitis (anteriormente conocida como enfermedad de Wegener)
  • Poliangitis microscópica
  • Poliarteritis nudosa
  • Síndrome de Churg-Strauss
  • Vasculitis por IgA
  • Enfermedad de Kawasaki (afecta principalmente a niños)
  • Vasculitis crioglobulinémica
  • Vasculitis asociada a enfermedades del tejido conectivo, como el lupus eritematoso sistémico (LES) o la artritis reumatoide.

¿Qué partes del cuerpo afecta?

Las vasculitis sistémicas pueden afectar prácticamente cualquier órgano o sistema del cuerpo, incluyendo:

  • Piel: causando erupciones cutáneas, úlceras o nódulos.
  • Riñones: provocando daño renal y afectando la función renal.
  • Sistema nervioso: causando neuropatías, accidentes cerebrovasculares o convulsiones.
  • Pulmones: causando dificultad para respirar, tos o hemorragia pulmonar.
  • Sistema cardiovascular: afectando el corazón y las arterias, causando problemas como aneurismas o enfermedad coronaria.
  • Ojos: causando inflamación ocular, visión borrosa o pérdida de visión.
  • Articulaciones: provocando artritis y dolor articular.
  • Tracto gastrointestinal: causando dolor abdominal, sangrado intestinal o perforación del intestino.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la vasculitis sistémica implica:

  • Evaluación clínica de los síntomas y el historial médico del paciente.
  • Pruebas de laboratorio para detectar signos de inflamación, como análisis de sangre y orina.
  • Pruebas de imagen, como tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) o angiografía, para evaluar el estado de los vasos sanguíneos y los órganos afectados.
  • Biopsia de tejido afectado para examinar la inflamación y el daño vascular.

¿Qué sintomas presenta?

Los síntomas de las vasculitis sistémicas pueden variar ampliamente dependiendo de los vasos sanguíneos y órganos afectados, pero pueden incluir:

  • Fatiga crónica y malestar generalizado.
  • Fiebre inexplicada.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Dolor articular y muscular.
  • Erupciones cutáneas, úlceras o nódulos en la piel.
  • Problemas respiratorios, como tos o dificultad para respirar.
  • Sangrado anormal, hematomas o sangrado en las encías.
  • Dolor abdominal, náuseas o vómitos.
  • Problemas neurológicos, como entumecimiento, debilidad o pérdida de la memoria.

¿Cuál es el tratamiento de Vasculitis sistémica?

Sí, el tratamiento de la vasculitis sistémica depende del tipo y la gravedad de la enfermedad, pero puede incluir:

  • Corticosteroides para reducir la inflamación y suprimir la respuesta inmunitaria.
  • Inmunosupresores, como metotrexato o azatioprina, para controlar la inflamación y prevenir recaídas.
  • Terapia de infusión de anticuerpos monoclonales, como rituximab, para suprimir la actividad del sistema inmunitario.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para aliviar el dolor y la inflamación.
  • Tratamiento de soporte para manejar los síntomas y prevenir complicaciones, como hipertensión o daño renal.
  • En casos graves o resistentes al tratamiento, pueden ser necesarios tratamientos más agresivos, como la plasmaféresis o la terapia de células madre.

¿Con qué enfermedades se puede confundir?

La vasculitis sistémica puede compartir síntomas con otras enfermedades autoinmunes y trastornos inflamatorios, como:

  • Lupus eritematoso sistémico (LES)
  • Artritis reumatoide (AR)
  • Esclerosis sistémica
  • Polimialgia reumática
  • Síndrome de Sjögren Sin embargo, la distinción clave radica en la afectación vascular y los hallazgos específicos en las pruebas de diagnóstico.

Preguntas frecuentes acerca de Vasculitis sistémica

Esto depende de los órganos afectados, pero las principales especialidades incluyen: reumatólogo, nefrologo, otorrinolaringólogo, pediatra, oftalmólogo, neurólogo y médicos especialistas en enfermedades respiratorias.

En las etapas iniciales, se realiza un monitoreo de sangre a intervalos regulares según el régimen de medicamentos recetado. La periodicidad de los análisis de sangre cuando el paciente está en remisión depende del paciente, la terapia de mantenimiento recetada y otros factores médicos. Ver: Glosario de Monitoreo de Análisis de Sangre

Este es un procedimiento mediante el cual se toma un pequeño fragmento de tejido de la zona u órgano afectado, por ejemplo, la piel o el riñón. El tejido se examina luego bajo un microscopio. Una biopsia es la forma más concluyente de determinar si está presente la vasculitis.

Un brote es cuando la enfermedad ha sido relativamente estable con una terapia de mantenimiento pero hay un cambio repentino en los síntomas originales o se informan nuevos síntomas.

Después del período de tratamiento inicial, cuando el médico considera que la enfermedad está controlada con medicamentos, él/ella puede considerar que el paciente está en remisión clínica. Si se considera que la enfermedad está en remisión o inactiva sin medicamentos, esto se clasifica normalmente como remisión completa.

En algunos casos de enfermedad grave si no se diagnostica temprano y no se trata correctamente. Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la vasculitis rara vez es fatal. Muchos casos más leves pueden causar daño a los órganos o molestias pero no son potencialmente mortales.

No. Sin embargo, hay una relación entre el uso de quimioterapia y la aparición de cáncer de vejiga más adelante en la vida, pero las dosis modernas de quimioterapia han reducido considerablemente esta posibilidad.

Sí.

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